Estaba
en mi habitación un día normal como todos, y como la mayoría de
las veces llorando, no aguantaba más a mi padre, me despreciaba por
cada cosa que salía de mi boca. Hace un rato le comenté si me
podría llevar a un concierto de One
Direction y me gritó diciéndome: NIÑA,
¿ES QUÉ NO TE ENTERAS QUE POR MÁS QUE VAYAS A UN CONCIERTO SUYO NO
VA A CAMBIAR NADA? QUE NO TE VAS A CASAR CON EL LIAM ESE NI NADA,
PESADA. VETE A TU CUARTO Y DEJAME TRANQUILO NIÑA.
No
sabía como podía despreciarme tanto, desde que mi madre murió no
me volvió a dar un beso de buenas noches, no me despertaba dándome
un beso en la frente, no me llevaba ni me recogía del colegio, no me
ayudaba en los estudios, yo al principio lo comprendía había
perdido a la mujer que había querido, y yo a mi madre, pero ya
conforme iban pasando los años cada vez me despreciaba más estaba
harta, no quería ver a su única hija feliz, ¿o qué? Pues ahora
más que nunca quería demostrarle que los sueños se pueden cumplir,
que tendré que luchar mucho, y tendré que hacer muchas cosas para
conseguirlos, pero si los deseó de corazón algún día los
alcanzaré.
Me
levanté un sábado por la mañana temprano, harta de todo y decidí
escribirle una carta a Liam, sé que no la
leería porque tendría millones, pero tenía que intentarlo yo
quería que supiera que cerca suya había una chica que le amaba y lo
necesitaba.
Después
de algunos días escribiendo la carta, la terminé, quedó preciosa,
y creo que le llamaría la atención, también le metí una pulsera
en la que ponía mi nombre y yo me compré una igual pero que ponía
su nombre, me gustaría verlo con esa pulsera algún día.
Quería
echar la carta al buzón, miré para ver si estaba mi padre y no, no
estaba. Salí a fuera y estaba el guardia en la puerta, sí, tenía
un guardia para que no me dejara salir de casa. Intenté salir sin
que se diera cuenta, pero falló.
-Eh,
señorita, usted no puede salir de su casa, son ordenes de su padre.
-Por
favor Kevin, si quiere me acompaña usted,
pero tengo que ir allí en frente a echar una carta al buzón.
-No,
son ordenes de su padre.
-Por
favor.
-He
dicho que no, pase a su habitación.
Me
fui a mi habitación cabreada, muy cabreada. ¿Qué había echo para
merecer esto?
Mi
padre y Kevin se creían que esto se iba a
quedar aquí, pues no, saltaría por la ventana si hace falta. Era
muy patosa pero decidí hacer eso, al lado de la ventana de mi
habitación había un gran árbol, me subí en la rama más cercana
que tenía, puse un pie, intenté poner el otro pero, ¡BIMBA! me
resbalé y caí, pero no caí al suelo, caí en los brazos de
alguien, era un chico, tenía mucha fuerza.
-¿Qué
hacías subida al árbol? - me preguntó el chico.
Me
sacudí el pantalón, me puse la sudadera bien y levanté la cabeza.
No lo creía, era él, lo tenía delante mía, sus preciosos ojos
brillantes mirándome, y su increíble sonrisa en la cara como
siempre.
-¡AH
AH AH, TU, TU, E.. ERES, LIAM PAYNE! - dije sin poder evitar
desmayarme.
(Narra
Liam)
Esta
chica se acababa de caer de un árbol, no sé lo que haría allí
arriba, y ahora se me desmayaba encima mía.
-Chica,
chica, ¿estás bien? - dije dándole golpecitos
en la cara para ver si reaccionaba.
La
verdad es que era un chica preciosa, su cabello era largo, le llegaba
por la mitad de la espalda, ondulado y castaño claro, acercándose al rubio, era de estatura media y delgadita,
en su cara lucía una sonrisa increíble, me había enamorado de esa
sonrisa tan perfecta, lo único que me quedaba por ver eran sus ojos.
Después
de un rato en la calle tirada encima mía reaccionó, abrió los
ojos, tenía unos ojos celestes preciosos, me miró y me quedé
completamente enamorado, era perfecta y se le veía una chica muy
dulce.
-¡AH!
NO ES UN SUEÑO. - dijo tirándose a abrazarme.
-No,
no es un sueño, ¿por qué iba a serlo?
-Porque
llevo soñando tantas veces con este momento que ya ni me lo creo.
-Pues
creetelo porque esta vez es verdad. Y una
pregunta, ¿qué hacías subida en es árbol?
-Es
una larga historia.
-Tengo
tiempo, me la puedes contar.
-¿En
serio prefieres estar aquí conmigo antes que de irte con los chicos?
- dije ella sorprendida.
-Sí,
llevo con los chicos todo el día, ahora iba a dar una vuelta, no
tengo nada que hacer, además estoy interesado en saber que hacías
subía a un árbol. - dije sonriéndole.
-Pues
mira, mi padre no me deja salir de casa, hasta tiene un guardia en la
puerta para no dejarme salir y necesitaba salir un momento a … -
dejó de hablar de repente, se levantó y empezó a buscar algo.
-¿A
qué saliste?¿Y que buscas? - dije levantándome.
-A
echar una carta al buzón, y no está aquí.
-¿Es
esta? - le pregunté, la había cogido antes de que ella cayera en
mis brazos.
-Sí,
es esa.
-Toma.
-No,
no, quedatela es para ti.
-¿Para
mi?
-Sí,
iba a mandartela por correo, pero ya prefiero
dartela en persona.
-Bueno
la voy a leer.
-No,
no, no, me da vergüenza que la leas delante mía, leela
después en tu casa, por favor.
-¿Por
que te va a dar vergüenza?
-Soy
muy tímida.
-Ya
veo.
-Bueno
me tengo que ir, Kevin me estará buscando.
-¿Quién
es Kevin?
-El
guardia de mi cada.
-Quedate
un rato más conmigo anda.
(Narra
Carmen)
Cada
vez estaba más impresionada, mi ídolo, Liam
James Payne Smith,
quería estar conmigo.
-Vale.
- dije, estaba demasiado feliz como para tener que volver ahora a esa
casa.
Estuvimos
hablando cerca de una hora, cuándo me llamó mi padre muy cabreado,
preguntando dónde estaba y que volviera inmediatamente a casa.
-Lo
siento Liam, tengo que volver.
-¿Podríamos
quedar otra vez? Me ha gustado estar contigo.
-Por
mi estaría contigo todo el tiempo, pero después de lo que acabo de
hacer no creo que mi padre me deje salir nunca.
-Bueno,
te dejo aquí mi número, hazme después una
perdida, guardo tu número y ya hablamos, ¿vale?
-Vale.
Me
dio dos besos, di la vuelta a la casa y entré. Allí estaba mi padre
sentado en el sofá, muy enfadado.
-Niña,
¿dónde estabas?
-Estaba
a fuera de casa.
-¿Y
tu no entiendes que no quiero que salgas de aquí, niña estúpida? -
dijo dándome una bofetada en la cara, bastante fuerte, pero no
quería llorar, tenía que ser fuerte.
Me
callé la boca, y no dije nada.
-Ya
puedes estar subiendo a tu habitación y encerrándote allí.
Me
fui corriendo a mi cuarto, le hice la perdida a Liam,
y esta vez no fue como las otras, no quería llorar más por el
estúpido de mi padre, ahora había conocido a uno de mis cinco
ídolos, era muy feliz, como para seguir echa una mierda.
Al
poco tiempo de hacerle la perdida a Liam me
llamó.
-¿Liam?
-Sí,
soy yo.
-¿Qué
pasa?
-Que
te echo de menos, me gusta estar contigo.
-¿Lo
dices en serio?
-Lo
digo en serio, nunca me había sentido tan bien con ninguna persona.
-Yo
también quiero estar contigo, pero no crea que pueda verte en mucho
tiempo.
-¿Por
qué?¿Qué paso con tu padre?
-Prefiero
no hablar de él, Liam.
-Vale,
vale, no te preocupes.
-¿Leíste
la carta?
-Que
va, después de hablar contigo la leo.
-Bueno
pues ve a leerla, yo tengo que dormir, mañana tengo colegio. Adiós.
-Espera,
espera
-¿Qué?
-¿A qué colegio vas? Podría ir a verte a la salida aunque sean cinco minutos.
-¿A qué colegio vas? Podría ir a verte a la salida aunque sean cinco minutos.
-¿Sabes
cuál es el colegio de al lado de mi casa?
-Sí,
¿uno privado y muy grande?
-Sí,
ese.
-Pues
a las 15:00 estoy allí, ¿vale?
-De
acuerdo, mañana nos vemos, un beso.
-Adiós,
te quiero.
Colgué.
Todavía
no me creía que mi ídolo me había llamado por teléfono y que me
había dicho te quiero, no sé como es posible.
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Sisters, espero que os guste y pidáis siguiente. Os amo:)
Nueva lectoraoy yop jajaa :) sister eres bueniisima valla padre jop :( y sii cuando este en los ultimos capitulos voi areclamar el siguiente porq son jsnndfjsnjKbdusjjndjd bUeniiisimo seguro tkm sister :)
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